Ctrl+Alt+Supr

El artista debe derrumbar y aniquilar todo lo real, y desde ahí, desde lo destruido, desde las ruinas, levantar un nuevo edificio que nos transporte a un mundo deshumanizado pero al mismo tiempo reconocible. Por el arte nos elevamos a ese otro ámbito donde las leyes de la razón ya no rigen el comportamiento de las cosas, de las palabras; donde caben los objetos imposibles o las comparaciones más inverosímiles; donde, en definitiva, tiene lugar todo aquello que desborda los límites del entendimiento y del sentido común.

miércoles

Publicar un comentario


La libertad sólo se consigue con una radical autonomía, apolítica, apátrida, abstencionista y solitaria.
Con la tecnología de Blogger.